Aunque oficialmente ya es el día 26 de julio de 2010, quiero aprovechar que el día 25 se celebra el Día de Santiago, y que al caer en Domingo, este año se celebra el Xacobeo o Año Santo Compostelano (como preferais). Creo que no hace falta explicar mi relación con el CAMINO, pues conociendome mínimamente es fácil saber que si lo he hecho seis veces es por algo... Pero no quiero dejar pasar esta oportunidad para explicar lo que es realmente, para evitar, en la media de lo posible, que caigais en el error de pensar que lo que se enseña en la tele es el verdadero CAMINO, o al menos el CAMINO que yo conozco, el que he ido enseñando a alguno de mis amigos (y parece que tengo nuevos pulilos, jejeje), el que esos mismos amigos han ido haciendo parte de ellos tal y como he hecho yo.
Esto días, especialmente el domingo 25, en la tele salen miles de reportages e imágenes acerca del Camino y de la marea que colapsa Santiago y todo lo que guarda relación con ello. Me gustaría no pensar así, porque seguro que hay PEREGRINOS que en estas fechas recorren los senderos, pero personalmente todo lo relacionado con el Xacobeo me repugna, pues el 90% de la gente que ahora hace el camino son "turigrinos" (
véase:turistas que aprovechan el Camino para hacer turismo económico y que acaban estropenado el verdadero CAMINO, pero eso es otro tema), de los que alguno, con un poco de suerte, conozca el verdadero significado de lo que está haciendo. Algunos me llaman extremista o purista, pero he conocido a gente que venía desde Alemania (varios mese de caminata) para agradecer la curación de un familiar, gente que, aunque no se mueve por una razón tan profunda, no pierden ninguna oportunidad para tener un gesto amable hacia cualquier otro peregrino que necesita una ayuda, gente que comprende que los hospitaleros son voluntarios que ofrecen su tiempo y su esfuerzo a hacer el caminar más llevadero... y también ha gente que se toma el camino como una competición para llegar antes y coger cama en un albergue, gente que llega exigiendo a los sitios sin importar si molesta a los peregrinos.... buf, prefiero no seguir por ahí porque me cabrea y mucho... pero si llegué a hacer fotos a una chica inglesa que iba andando con su Ipod colgado en el brazo y su ropa super "fashion" pero sin mochila porque su madre iba en un taxi para coger sitio en el albergue... sí, le hice fotos para demostrar al hospitalero las condiciones en que esa chica iba andando y aplicara el reglamento de los albergues (entre otras cosas, dice que quien lleva su mochila y camina tiene preferencia sobre quien lleve coche de apoyo) de forma consecuente. La verdad es que me sentí un poquito cabrón hasta que abrió su neceser y medía más de un metro!!! Lo colgó de lo alto de la litera y casi tocaba el suelo!!!
Pero buen, dejemos de divagar porque me pierdo... Empecemos por el principio. Creo que evidente (o no tanto) que el objetivo cuando empiezas la aventura que supone un "viaje" de este calibre es llegar a Santiago, caminar por el lateral de la Catedral, justo por delante de la Puerta del Jubileo (solo se mantiene abierta durante los Xacobeos), bajas las escaleras que bajo un pequeño arco en que siempre resuenan las notas de un gaiteiro te conducen hacia la Plaza del Obradoiro y por fin... tenerla delante...

Muchos recibisteis un sms desde mi movil pocos minutos antes de esta foto, pues fue la primera vez que llegué allí sólo, y tras un CAMINO muy especial para mí por muchísimos motivos... Aunque es verdad, que en una ocasión llegar a Santiago no supuso un alivio, fue un final de etapa como otro cualquiera, pero eso es otra historia y muy larga...
Creo que las sensaciones que te recorren cuando alcanzas tan magno objetivo son indescriptibles, y que cada uno (incluso cada vez que llegas) vive de forma diferente. No creo que aquí radique la principal diferencia entre los PEREGRINOS y los turigrinos, aunque siempre he pensado que mientras más te cueste alcanzar un objetivo, más se disfruta de su logro...
El CAMINO y el camino te permiten ver paisajes impresionantes y transitar por caminos "mágicos", lugares que aunque el cansancio y el dolor no te permitan observar detenidamente, te van llenado sin que te des cuenta, lugares que te animan a seguir adelante... Aunque a veces las prisas no te dejan mirar a otro sitio que no sea el suelo, en fin...




El CAMINO tiene algo que lo hace especial, y que aún sigo intentando comprender... ¿Cómo algo que supone sufrimiento, cansancio, dolor,... puede enganchar? Quizás sea masoquita, pero hasta le veo su "gracia" a este tipo de cosas... el centrarte en andar y el concentrarte en un objetivo, en que el dolor de las ampollas, piés, rodillas,... es llevadero... todo eso satura tu mente y nada más tiene importancia, es una forma de evadirte de las preocupaciones... o quizás estoy bastante más tocao de lo que pensaba... jajajajajajajaja.
Pero bueno, hay una cosa que sí sé que tiene el CAMINO, y eso es la gente. La gente con la que empiezas (los amigos con que te metes en esa pequeña locura), la gente que vas conociendo... compartir casi 24 horas al día con esa gente, convierte a desconocidos en amigos que forman tu "familia" durante el largo caminar... y muchas veces en amigos que se sobrepasan Santiago. Caminar con esa gente que quizás has conocido unas horas antes, o incluso unos minutos antes, cambia completamente el sendero por el que transitas... hay tramos por los que he pasado 3 o 4 veces y los recuerdo como algo diferente, recuerdo con quien iba andando o incluso de lo que iba hablando, o si iba solo y pensando, pues la soledad es otra gran oferta del Camino.



Además, mucha de esa gente te acaba demostrando que las personas no somos tan destructivas como las noticias que día a día inundan los periodicos te llevan a pensar. Quizás el esfuerzo al que te sometes te hace apreciar pequeños gestos que acabas magnificando... pero es una buena forma de aprender acerca de la personas... Sinceramente, ver como alguien se detiene a ayudar curar las ampollas de otro peregrino cuando el cuerpo te pide no parar hasta llegar al alberguer para mandar la mochila a tomar por saco, ver como un "desconocido" te ofrece su comida si ve que te falta, ver a un navarrico de dos metros llorar al despedirse de un niñaro de 24 años, o como un jubilao coge su coche y se acerca a verte para saludarte y echarse unas cervezas cuando solo te conoce de 4 días mal contao... Puedo parace exagerado, pero podría contar mil y una anecdotas...

En fin, el CAMINO tiene algo mágico, algo que te engancha y que en mi caso me ha "obliagado" a hacerlo seis veces (de momento) y recorrer más de 3000 km. cuando siempre he sido un vago de manual... Pero algo hay, es la única forma de explicar cosas un tanto sorprendentes:
¿Cómo es posible que dos chavales de unos 30 años que anda cada uno a su bola acabe "renunciando" a esos planes para andar con dos niños de 16 años? ¿Y si encima al verano siguiente algune se ven en Londres?
¿Cómo se puede entender que un chico de 25 años que lleva varios años trabjando en una fábrica de loza conozca a tres niñatos de 20 años y les acabe uniendo una enorme amistad? La verdad es que el caso de Sergio es brutal, pues tras 11 días andando juntos, hemos vidido muchas cosas con él... Desde el día que él se quedo en Santiago y nosotros seguimos hacia Finisterra con un enorme vacío (me llamareis exagerado pero a los 3 que ibamos y ese día las piernas no nos respondían cuando el día anterior andabamos como motos), como un nuevo Camino desde León que compartmimos los dos el año siguiente, la reunión que montamos en Barcelona, la seman que nos invitó a su pueblo para su boda (y despedida de soltero, y visita a Zaragoza, y conocer a su familia), los dos días que pasé con él antes de empezar mi último Camino en 2009 o los bien que se han portado los padres conmigo... y eso sin olvidar a Erika, su mujer, que si haber andado con nosotros, tiene la misma relación con nosotros que Sergio...
Los valencianos, 4 hombres de más de 30 años (tres trabajaban en una fábrica y el cuarto era comercial) que aceptaron en su grupo a esos mismos 3 niñatos de 20 años, que nos invitaron a las Fallas y que vinierona la Sevilla... y que tras 4 años sin vernos, me reciben en su casa como si fueramos amigos de toda la vida...
Hay muchos más ejemplos, necesitaría muchísimas líneas para poder enumerar a todos, pero no puedo olvidar a todos los pegrinos que empezamos en Somport en agosto de 2009 y que se fueron quedando por el camino, y en especial Alex. Que un ex militar de 30 tacos, que se mata a trabajar para cuidar de su hija, que tiende una tienda de marihuana y productos derivados me coja bajo su "protección", y se preocupe de mi amigo Juan cuando yo no era capaz...
Y bueno, los amigos con quienes me he embarcado en esas aventuras, especialmente Carlos, Christian y Juan, pues con ellos me he cruzado España de este a oeste... y que todas las aventuras y desventuras que vivimos cambiaron nuestra amistad!!
En fí, disculpad por el tostonazo, pero espero haber sido capz de explicar minimamente la "magia" del CAMINO DE LAS ESTRELLAS, y no la mierda que sale en la tele...
Por cierto, me están picando para volver en 2011... Manu ha sido el último en decirmelo, y esa idea empieza a rondar por mi cabeza... jajaja. no creo que disponga de más de 21 días, quizás pretender hacerlo entero sea una locura (¿o no?). ¿Te animas?

aLf